Para quien es pragmático, el disco de acetato (vinilo) no es una buena opción al momento de escuchar música. En los 80tas los cassettes fueron el invento de los 70tas que portabilizó la música hasta entrados los 2000. Con la creación del audio comprimido y la popularización del mp3 la industria de la música tuvo un giro. Sin embargo la gente se ha mantenido comprando discos de acetato con profunda caída en estos últimos 20 años.

Una nueva generación ha crecido viendo las virtudes de los instantaneo (los millenials), esto ha provocado que se hayan vuelto muy impacientes. Fotos instantáneas, grabaciones instantáneas, comunicación en video en tiempo real, son algunas muestras de lo que ya sucede.

Pero la generación que todavía vivió el mundo analógico tiene afectos especiales con tintes de nostalgia. Quizá ellos, los que tienen entre 35 y más de 40 años, se han dado cuenta que la vida no es tan efímera como un hit de regeatón o la descarga de un audio desde internet.

De apoco, casi de las cenizas han reaparecido locales para la venta de discos de acetato, cassettes y discos compactos. A mi mente vienen dos locales: Music Service, Circulo Musical. Tiendas de venta en Quito y Cuenca, donde se pueden encontrar archivos en formatos analógicos y además se exhiben algunas reliquias y nuevas producciones discográficas.

Si eres de los de esa generación, la del cassete, disco o CD, deberías dar una vuelta y mirar que hay en los estantes de exhibición, seguro te sorprenderás de los recuerdos que pueden llegar a ti.

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